El porche es un espacio amplio y cubierto, pensado como zona común de descanso y encuentro. Mantiene la estética tradicional andaluza, con techo alto de vigas vistas y estructura abierta que permite una excelente ventilación natural durante todo el día.
A lo largo del porche se distribuyen varias mesas y sillas, creando un entorno cómodo tanto para sentarse a comer, tomar algo o simplemente descansar. La presencia de numerosas macetas con plantas y flores aporta un ambiente agradable y cuidado, sin resultar artificial ni recargado.
Es un espacio luminoso, protegido del sol y la lluvia, que conecta las distintas zonas de la casa y permite disfrutar del exterior con tranquilidad. Su amplitud lo hace adecuado tanto para uso individual como para pequeños grupos, manteniendo siempre una sensación de calma y orden.
El porche funciona como un punto central de convivencia: un lugar práctico, fresco y acogedor donde relajarse, charlar o pasar tiempo al aire libre sin salir del recinto.




















