La Catedral de Sevilla ofrece una visita muy completa si vienes desde el albergue. Además de su interior monumental, merece la pena fijarse en varios puntos clave. La Puerta del Perdón, que da acceso al Patio de los Naranjos, es uno de los accesos históricos más reconocibles: un arco heredado de la antigua mezquita que marca el paso hacia el núcleo original del conjunto. El Patio mantiene su trazado medieval y funciona como antesala tranquila antes de entrar en la nave principal.
Dentro, la Biblioteca Colombina es otro espacio de valor singular. Reúne manuscritos y documentos relacionados con la exploración atlántica y la figura de Colón, algo que no suele conocerse y que le da un peso cultural adicional. Si te interesa la parte histórica, es un punto que conviene no pasar por alto.
En conjunto, es una visita muy equilibrada: arquitectura, patrimonio, historia y un recorrido claro que puedes combinar fácilmente con un paseo por Santa Cruz o por la Avenida de la Constitución. Lo ideal es reservar entrada con antelación y evitar las horas centrales del día.



















